Sigue mis pasos por email ;)

martes, noviembre 30, 2004

Caída libre

Hay épocas en la vida de enormes cambios, grandes saltos y numerosas vacilaciones.
Durante estos pasajes de la vida, una parece estar pendiente de un hilo y preparada a saltar en cualquier momento, al menor empujón de la vida. Mientras aguarda con todos los músculos en tensión.
Llevo semanas pendiente de ese hilo, y vacilando ante los pequeños sobresaltos que me tocan suavemente por la espalda y me empujan día a día un poco más hacia adelante. Hacia el fin de la cuerda, hacia el precipicio.
Hoy, sin venir a cuento, alguien ha venido sin avisar y me ha propinado un enorme empujón, de estos que es imposible soportar sin caerse.
Durante dos segundos estuve de puntillas, intentando mantener el equilibrio, moviendo los brazos sin parar. Aguantando ahora un pie, ahora el otro...Nerviosa, indecisa, inquieta.
Hasta que me he dicho "qué demonios, ¡me tiro!"
Y ahí he ido, de cabeza y sin arsenes, cuerdas, ni sujeción que valga. La enorme velocidad de la caída me ha dado un vuelco al estómago y mil mariposas siguen aún por ahí, revoloteando.
Aún no he llegado a suelo firme y me complazco en este descenso ( o ascenso, según como se mire). En esta caída libre que no sé adónde me lleva pero que me incitó y a la que seguí casi por puro instinto.
Aunque acongojada, me muero de ganas de llegar al final de este recorrido, que por emocionante que sea, a algún sitio me ha de llevar. Espero no haberme equivocado al lanzarme al vacío.

5 comentarios:

Isthar dijo...

Saltar y disfrutar del viaje siempre es mejor que mirar desde arriba con ganas de hacerlo y con miedo a lo que podría o no pasar. Creo que sea donde sea te llevará a un buen lugar, confía en ti.

Eres valiente, no te quepa duda de que eso siempre te llevará a buen puerto.

Quien no se aleja de la orilla nunca verá las maravillas de las profundidades del mar, ni podrá llegar a ninguna otra parte...

el_Tupac dijo...

Incluso aunque te equivoques, vale la pena hacerlo con tal de no quedarse con la duda. Al menos, de las equivocaciones se aprende.

(que asquito me doy cuando me pongo confucio, oyesssss)

Ella dijo...

Quédese en el aire todo lo que desee. O todo lo que crea que vale la pena..

DobleZero dijo...

Quizá tenga algún sentido ser conservador cuando se lleva mucho trecho recorrido, Illa, pero no cuando se acaba de empezar. Has hecho lo correcto e incluso me atrevería a decir que no cabía otra opción.

Tú vales mucho, niña!

illa dijo...

Gracias niños!!! Vuestras frases animan mucho y me dan seguridad, que a veces es lo que me falta.
Besazo.