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lunes, diciembre 11, 2006

Serrín

Me repito. Pero déjenme repetirme puesto que lo llevo siempre por dentro. Me desahogo. Pero déjenme desahogarme puesto que nada pierdo con ello.
Estaba tan asustada, ¡tan tan asustada! que un día entero las lágrimas pugnaron por salir y aún dura su contienda.
Estaba tan asustada que me abracé a la almohada, a su abrazo, y no dije más por no abravar el llanto.
¿Seremos felices? Pues claro.
¿Pero reñiremos? Por supuesto.
Hay que gente que no vive así. Todo el mundo tiene que comer.
Hay gente que vive como quiere. Pero no todos podemos.
Sí podemos. Se trata de elecciones. Todos tenemos que pagar una hipoteca.
...

No quiero una vida convencional. No quiero crecer, trabajar, reproducirme... para luego morir. Quiero hacer algo por el camino. Algo gratificante. Algo que me realice... como la gente hace.
No quiero vivir una vida de otro, regalada y sin autoestima.
No así. No ésta.
Esta de trabajo de oficina y capitalista, pareja enamorada, estudios soslayados...y nada más.
No quiero esta vida hueca, que me vacía a cucharadas para llenarme luego de serrín.

Ya apenas oigo las voces de advertencia; afónicas de gritar a mis oídos sordos, y ahora las necesito. Mientras, las marcas en el suelo que guían mis pasos, de blanco amianto, se han vuelto más gruesas e imborrables.
No quiero ser pájaro enjaulado, que entró libremente en la jaula porque allí encontró comida y calor. Que volvía una y otra vez, cada vez por más tiempo, cediendo a la comodidad de lo fácil. Hasta que un día la puerta se cerró para siempre, sin darle otra opción a seguir.
No quiere ser ese pájaro que ya soy. Que se da cuenta de su error demasiado tarde. Que buscaba lo que todos pero erró el camino por querer ahorrar tiempo.
Por no arriesgar, por no pasar frío, ni hambre. Por tener un sentido de supervivencia demasiado tonto, demasiado vivo, simple y llano.
No quiero olvidar mis virtudes como lo estoy haciendo. No quiero enterrar los sueños de antaño bajo el polvo. No quiero poner prioridades de otros sobre mí misma. No quiero ceder, sino asir, girar, errar.
No quiero ir a lo fácil...pero no quiero hacer daño.
No quiero ser yo sin ser yo misma.
Y ése hueco. Que otros llenan. Y este hueco. Que otros usan. Y mi vida, que vuelvo opaca. Y mi sumisión, a la que nadie me obliga.

Mira que nosotros la animamos..¡pero nada!

Sí quiero. ¿No me oís?¿No me veis? Sí quiero. Sólo que..sólo que..la corriente me arrastra.
Y el serrín ya sale por mis orejas.

5 comentarios:

giovanni dijo...

Se puede quebrar la jaula, realizar algunos de sus sueños y ser si misma. O por lo menos vale la pena hacer el esfuerzo. Requiere fuerza y confianza.
Saludos

Steam Man dijo...

Notas que estás institucionalizada, es un buen principio PERO... todas las soluciones versátiles que te rodean para la vida moderna son muy difíciles de abandonar (por no decir imposible). El capitalismo casi es genético, fuerte, a todos les gusta lo bueno, claro.

Y lo mejor de todo es que muchas personas matarían por estar en tu misma situación, por tener cosas que ahora te incomodan o inquietan ligeramente...

"trabajo de oficina y capitalista, pareja enamorada, estudios soslayados"

Esa es la vida en las sociedades del bien estar en el mejor de los casos, sólo si tienes suerte, sólo si te esfuerzas.

Saludos

Zifnab dijo...

A mi entender partes de un error

Se asocia la vida hueca a trabjos de oficina. Se piensa en la intensidad de otras vidas, las de los genios y se compara con la nuestra para esconderla. Y no siempre es así. Muchos genios creadores de obras irrepetibles se arrepintieron de la mediocridad de sus vidas antes de morirse y muchos oficinistas no hubieran querido se genios. Lo importante eres tú. Si te rodeas de quien quieres. Si no pasas hambre. Si nadie falta antes de tiempo. Si fuiste a donde querías la mayor parte de las veces.

Lo otro es demasiado abstracto y cuando se concreta, no siempre es estupendo

Digo yo

Se feliz

kancerbero dijo...

La verdad es que es algo complicado... Un paso tan grande como el que te espera está haciendo que se tambaleen muchas de tus espectativas... Tú que siempre has sido tan fuerte en tu ambición, de repente notas como hay algo que puede apartarte de tus sueños.

Es importante no abandonar tus sueños pero recuerda que el control siempre lo tienes tú.

No te agobies más de lo necesario, yo creo no hay nada a lo que de momento hayas tenido que renunciar para siempre.

Un besote y respira fuerte. Y sonríe, vaya.

ladhu dijo...

Ten la SEGURIDAD, de que todo lo que te propongas, lo vas a conseguir. Sólo es cuestión de constancia, perseverancia, corazón, e hígado. Todo saldrá bien. Seguro.