jueves, junio 30, 2005

Great Expectations, siempre


Estoy leyendo Grandes Esperanzas, de Dickens. Y por supuesto, no puedo evitar compararlo sin cesar con mi película predilecta.
Como dos de mis mayores aficiones son la literatura y el cine, aunque no necesariamente en este orden, siento una enorme satisfacción cuando a una obra que es de mi agrado, como es en este caso Grandes Esperanzas, puedo analizarla desde todos los vértices posibles y darle infinitas vueltas.
Leo el libro, veo las películas (Tanto
la de David Lean como la de Cuarón), y vuelvo a releer las páginas. O busco determinadas escenas. Escucho sin cesar las bandas sonoras..Y así en bucles sin fin.
Me regodeo en todas sus versiones, las existentes y las posibles. Y disfruto. Me inundo de toda su historia, su estética y su relato, hasta que ella y yo somos un todo indivisible. Hasta que olvido mi propia vida y sólo siento lo que sienten Pip/Finn y Estella, la señora Havisham/Dinsmoor (qué magnífica era Anne Bancroft) o Joe.
Y me encanta ver como el libro es precioso en detalles, conciso, aclarador. Mientras que la película sobrecoje, es una llamarada de color, sonido y sensaciones.
Cómo al fin y al cabo, explican lo mismo, pero de maneras totalmente diferentes. Cómo dejan el mismo sabor de boca, pero distinto.
Cambian nombres, escenarios, épocas incluso. Cambia el lenguaje comunicativo. Pero todos comparten la misma esencia. Aquella que me atrapa y me comprime. Lo demás es regocijo, es puro placer. Tanto en la versión en letras, como en las audiovisuales.
¡Y de cuánto placer son capaces las diversas creaciones del hombre!










PD: Hoy hace un año de la inauguración de este blog :) Y un año después, aquí seguimos, walking in my shoes...

Now I'm not looking for absolution
Forgiveness for the things I do
But before you come to any conclusions
Try walking in my shoes
Try walking in my shoes

miércoles, junio 29, 2005

De nuevo en estas fechas

Bajo mis pies se encuentra mi pre-adolescencia. Cada 29 de Junio vuelve.
Con sus Autos de choque, Saltamontes y Tornados. Su churrería, algodones de azúcar y manzanas edulcoradas.
Música discotequera pasada de moda, fichas regaladas y flashes de luz.
Terrazas, baile, tiendas... En una única calle, y bajo mis pies.
El olor a espuma, chuchería y emoción. Los gritos estridentes, los lloros y la algarabía.
Quiero huir de todo ello porque es una etapa pasada, porque he cambiado y me molesta su alborozo.
Pero es imposibe hacerlo cuando es el suelo que pisas desde hace siglos y cada año vuelve en tu busca.

lunes, junio 27, 2005

Madonna y yo

Citas y citas y citas...
Hay tantas citas famosas como gente memorable ha habido. E inmemorable también.
Y de todas ellas..nos solemos prender de las que más cercanas sentimos. De las que más aspiramos a conocer. O de las que más dicen de nosotros.
Incluso podemos estar de acuerdo con muchas (¿Quién hoy en día osa rebatir el sabio "Sólo sé que no sé nada" de Sócrates?¿O reprimir una carcajada ante la desbordante inteligencia disfrazada de humor de Groucho en su "Perdonen que no me levante" en su tumba? Por decir alguna de las más famosas...El "Dios ha muerto" de Nietszche aún levanta ampollas, y así incontables ejemplos.
En realidad, esto de las citas se ha convertido hoy día en casi un mero juego. Puedes jugar a ello en el Trivial, en un foro, o en uno de esos interminables tests que reenviamos por email.
Pero entre todas, siempre tendremos nuestras predilectas.
Yo me apego a las de Niestzche especialmente. Porque me veo retratada en ellas y en su pensamiento. Porque fue el primer filósofo en el que vi destellos de mis sospechas, y el que acabó de abrir la tierra bajo mis pies en cierta manera.
"El egoísmo es la esencia misma de un alma noble". ¡Qué cita seguramente más discutida!¿Verdad? Y yo que estoy de acuerdo al 100% y que me veo en ella reflejada.
Y debe chocar...pero al lado de esta cita, o antes, o únicamente, siempre pongo esta otra:
"Deme un par de zapatos altos y conquistaré el mundo". Que lejos de pertenecer a otra autoridad (al menos del mismo rango que Friedrich), es original de Madonna. Figura que para mí también tiene su mérito. Diametralmente opuesto quizá, pero lo tiene.

Y siempre cito esa frase porque, como con la anterior, también me veo reflejada en ella, o muestra una parte de mí, o me gustaría aspirar a ella. !Qué sé yo! A veces sólo sentimos la cercanía pero no sabemos describirla con palabras.

Image hosted by Photobucket.comLa ambición me mueve. Siempre me ha movido. Pero he aprendido a graduarla con los años. A renunciar a su enormidad y a regularla a mi antojo.
No ya por verlo imposible, sino por saberlo incómodo para los demás. He renunciado a algunos resultados...por circunstancias impropias (quiero decir no propias).
Así, con el paso de los años, esa ambición de comerse el mundo sigue ahí, pero va disminuyendo su escala, se va amoldando al exterior, a lo ajeno, y llega a demostrar cuán de noble puede ser el egoísmo.
Mi comerme el mundo ya no es el mismo ahora que a mis 5 años. Mi comerme el mundo ha cambiado de escala de valores. Pero sigue ahí, y me sigue moviendo. Y cuando ves que avanzas, y das otro pasito más, la satisfacción es enorme.
Y sí, aún peleo con mis rencores escondidos, con mi refunfuñar diario, con mi queja interminable...pero ese paso vale por todo. Un peldaño más de la escalera subido. Dos peldaños. Tres peldaños.
Ambición, ahí llego. Sigue moviéndome. No pares.

PD: Y un minipeldaño más! Saldado gracias a Luz y Ana (muuuchas gracias, que hubiera sido de mí sin vuestra clase magistral! ;))
Ahí va la primera canción online:
Cycle - Apple Tree (ERROR. No funciona, en cuanto pueda intento arreglarlo)

miércoles, junio 22, 2005

¿Excentricidades?

Igual que pienso que por correr más el tiempo pasará más deprisa.
Igual que creo que obligaré al semáforo a cambiar de color si lo miro con suficiente energía... no quiero cerrar los ojos por miedo a que hacerlo me haga llegar tarde.

martes, junio 21, 2005

Sí, la ternura mueve el mundo

Este fin de semana O. va a Roma con De., y allí le va a pedir que se case con él.
Pienso en ello y me dan ganas de llorar. No sé si por lo sensible que me siento en estos momentos o por la inconmensurable ternura que me inspira el hecho de que dos amigos vayan a dar ese paso.
En todo caso, es precioso :). ¡Adelante O.!

lunes, junio 20, 2005

Injuria, ultraje, fraude

Cómo se atreven a criticarme. Y en nombre de qué. Cómo se atreven aún peor, a juzgarme, y en su propio nombre.
Como se atreven a meterse en mi vida, aunque formen parte de ella, y a juzgar mis decisiones. Decisiones que no les afectan. Cómo se atreven a creer que sí. Que tienen derecho a opinar sobre mis caminos elegidos. Sobre mi buena o mala visión de la vida. A sus ojos, claro.
Yo sé que hay diferencias insondables entre nosotros. Que somos fuego y agua, tierra y aire, blanco y negro. Pero yo no les juzgo por ello, o me atrevo a decidir su destino. A creer que su opción es mejor que la mía.
Y ellos lo hacen. Son crueles, egoístas, faltos de imaginación e ignorantes.

Ahora me vengo y soy yo la que les juzga a ellos. Por señalarme. Por osar valorar mi balanza personal. Por inmiscuirse cual marujas de barrio. Así han actuado. Como marujas.
A mí tampoco me gusta vuestra vida, ni vuestro modo de hacer las cosas, ni vuestras continuas alusiones a lo que está bien o está mal, sin dar posibilidad a la duda. Pero no me he visto en el derecho de cuestionaros. He compartido parte de vuestro camino a pesar de estas diferencias.
Y ahora me pagáis así. Me traicionais así. Os creeis injuriados, a saber a cuento de qué.
Y esta vez no lo dejo pasar. Esta vez me ha hecho daño. La espina es ahora cactus. Cactus gigante. Mata de cactus. Del que es imposible escapar.
Y hoy ya no pasa. Digo basta. Hasta aquí he llegado. Y os envío al infierno con vuestros cactus, espinas y juicios finales.
No me veo capaz de perdonar el fraude.

I'm happy

Soy TAN Feliz.
Quiero decir, que la felicidad no es más que un estado momentáneo de inmensa satisfacción. Si no fuera momentáneo, la satisfacción no sería inmensa siempre, pues eso debe ser algo imposible.
Y yo, ahora, justo en este instante, soy FELIZ. Me encuentro en ese momento, ese segundo, minuto, hora, día..o lo que quiera durar. Y sé que no será para siempre. Pero incluso por eso mismo, lo disfruto y saboreo con más regocijo si cabe.
La fortuna me sonríe. El sol me ilumina. La suerte está de mi parte y las estrellas fugaces me responden.
Dios mío ¡es increíble!.
Y todo se debe a un cúmulo de ciscunstancias favorables que hace que sonría mientras escucho música por la calle, que me ría de los retrasos en la carretera y que minimalize los roces diarios.

Y es que, a pesar de las dudas, de los remordimientos, de los interminables peros, cuando haces lo que realmente quieres, con el corazón, cuando no piensas más allá y te lanzas, y te sale bien..es un subidón.
Ahora lo he descubierto.

Este fin de semana he estado en Londres. Ha sido magnífico. No sólo por Londres en sí, que también. Sino por lo que el realizar este viaje ha significado para mí.
Ha sido un nuevo abismo que he salvado. Una nueva superación. Un nuevo paso hacia el enrequecimiento personal, y, por qué no, la madurez.
Si el viaje a Cuba fue mi primer decubrimiento al resto del mundo, éste ha sido su continuación. Pero añadiendo el plus de independencia y sentimiento de autonomía que me ha aportado.
El coger por primera vez sola un avión, dirigiéndome medio desamparada (o así me sentía) a una ciudad desconocida, (y sin estar segura del idioma que pretendía hablar, por supuesto) y salir airosa de ello...es una de las mejores satisfacciones recibidas.
Y cómo no hablar del impacto que me ha causado Londres. La misma Europa y una Europa tan diferente a la mía. En todo.
La primera impresión (a parte del control que tienen en los aeropuertos comparado con España) fue el verde de las afueras de Londres, en Luton, que, por supuesto, me recordó a mi Asturias natal y que poco tiene que ver con el verde de Barcelona. La segunda...ver los coches conducir al revés :).
En realidad no me di cuenta de ello hasta que tuve la visión de un lo que yo creía conductor comiendo despreocupadamente en su asiento una tarrina gigante de helado mientras miraba su pocket pc. Me dió un vuelco el estómago (literalmente) y pensé: "¡¡Pero qué hace!!¡¡Está loco!!¡¡Se la va a pegar!!"
Caundo me di cuenta de que él no era el conductor, y que el susodicho se encontraba a su lado. Entonces no pude reprimir la semi carcajada y reírme de mí misma por el despiste.
Aunque, aún sabiéndolo, no deja de impresionar el ver a niños en el asiento acostumbrado al conductor o de dar cierto vértigo el coger las rotondas en sentido contrario y ver como te adelantan por la derecha.
Además, aunque los coches son los mismos que puedes encontrar aquí, hay muchos más coches de "clase más alta", por llamarlo de alguna manera. Abundan los BMW's, Mercedes, Audi's y VW mucho más que en Barcelona. Y los deportivos Lexus y parecidos que aquí son menos vistos.
Por supuesto, los típicos autobuses de dos plantas no dejan de ser curiosos, sobretodo el hecho de que los asientos sean prácticamente sillones.
Y la gente. Gente variopinta. De todas las razas, de todos los colores. Gente que parece sacada de películas y videoclips.
No, después de todo, Barcelona no es tan cosmopolita como cree.
Parejas de negros de mediana edad, con su sombrero de bombín y su chaqueta de punto, conduciendo su enorme furgoneta de destacado color.
No, eso no lo suelo ver en Barcelona.

Y los edificios. Bajos. Monumentales. Artísiticos. Curiosos bajo mi punto de vista. Más estéticos y bonitos. Una ciudad baja. En la que destaca la impactante y cuidada publicidad exterior de las vallas, los autobuses, el metro, los edificios.


Continuará...y pendiente de actualización por circunstancias adversas