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domingo, julio 09, 2006

Tremendamente sola

De repente me sentí tremendamente sola.
Me había separado de mis compañeras varias estaciones atrás, en el metro. Y éste llevaba diez minutos parado a causa de una incidencia. Toda mi familia se encontraba a kilómetros de distancia y mi compañero, a unos 40. Me acordé de lo acaecido en Valencia y un ligero ataque de pánico se apoderó de mí.
Y me sentí sola. Pues, ¿qué me unía a esta ciudad? ¿Por qué pintaba yo algo más aquí que en otro lugar?. ¿Por mi trabajo? Ninguno es para siempre. ¿Por mi pareja? Podíamos cambiarlo todo...
Unas jóvenes japonesas se sentaban frente a mí y me recordaban mi anhelo de visitar aquel pais y, quizá, compartir su estilo de vida.
Un vagabundo pedía la voluntad a cambio de kleenex para no dormir como un perro, en la calle.
Una sudamericana a mi lado hablaba a través de su teléfono móvil con el manos libres puesto y sin saber cómo quitarlo.
¡Y todo era tan cosmopolita! ¡Y todo era tan ajeno! ¿Qué pintaba yo allí?¿en aquella ciudad?¿En aquel metro?¿Hacia dónde viraba mi vida?

Me dejé llevar por la corriente para acto seguido arrepentirme de no haber aprendido a nadar mejor y así conducir según la fuerza de mis brazos mi propia vida.


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miércoles, julio 05, 2006

Pero seguimos

Me contó que su madre murió y su padre se volvió a casar con otra mujer cuando ella tenía siete años. Que le dolía en el pecho ver a su padre acostándose con otra que no fuera su madre, y que eso le encogía el corazón. Me contó que se fue a vivir con su tía Carmen, y que conoció a su marido allí mismo, en Granada. Y cómo su marido era un gran hombre, que lo malo sólo lo guardaba para casa, cuando le daba por la bebida y esas cosas.
Que tenía a su Encarni, a la que le daba el pecho, y le había salido trabajo para amamantar a otro niño, pero su tía Carmen le aconsejó que se fuera con su padre a Cataluña, que no aceptara ese trabajo de perdidas, que ella podía tener cosas mejores. No llevar esa mala vida junto a un hombre que podía maltratar a su hija.

Y allá fue ella, con su niña..y su marido.

Se encontró viviendo en una barraca al lado de las obras de una carretera. Un cuartucho sucio en el que vivían ella, su hija, su marido, y más niñas que habrían de venir (en concreto: siete). En el cuartucho de al lado: su padre, su madrastra y sus dos hermanastras.
Encontró trabajo en un colegio de monjas. Le costó mucho encontrar algo, porque la gente no se fiaba de los de fuera. Que los catalanes eran muy suyos y le pidieron todos los papeles: de nacimiento, de casados..todos. Le hablaban en catalán y ella no entendía nada. (Que ahora vienen los inmigrantes y tienen su piso en alquiler, y trabajo, pero de mí no se fiaban y era española). Fregaba el colegio y la capilla a cambio de la enseñanza de sus hijas. Recorría 20 km varias veces al día, del cuartucho al colegio, del colegio al cuartucho. Amamantaba a sus hijas y las de las demás.
Y su padre salió en su defensa apalizando a su marido y echándole de la barraca.
Cómo te vuelva a ver por aquí te mato. Te juro que te mato. No le pones ni un dedo más encima a mi hija.
¿Pero cómo iba a vivir yo sin mi marido? Niña, ¿qué voy a hacer yo sin ti, si eres lo que más quiero?
Así que se fugaron y pasaron la noche en una furgoneta convertida en tienda de campaña. Él en un lado, ella en el otro.
Las monjas del colegio le encontraron una casa (fueron siempre muy buenas conmigo), cuya primera planta estaba ocupada por una anciana, en alquiler. Y allí fueron. Su marido comenzó a trabajar en un cortijo. La anciana no usaba agua, así que se la cortaron (¿y tú sabes lo que costaba el alta del agua? ¿y como íbamos a saber cuánto tiempo estaríamos allí?), y ella iba varias veces al día al pozo del pueblo (20km arriba, 20 km abajo) a buscarla (el agua). Hubo años en que lo trabajado en el cortijo no valió de nada a causa de las tormentas y el granizo. Tanto trabajo para nada. Tantas penurias para nada.

Y allí está, abuela abnegada cuidando de su marido enfermo de alzheimer. Pellizcándole pícara diciéndole: ay! lo que me hiciste pasar!. (¡porque era muy celooso!¡muy celoso ha sido!)

Que nosotros no sabíamos lo que eran las vacaciones..

Y aquí estoy, viviendo en el lujo de pisos de 100m2 y apartamentos en la playa. Con vacaciones varias veces al año y trabajando con el mínimo esfuerzo físico. Con la tripa demasiado llena y zapatos a miles. Con tv por cable y conexión de alta velocidad.

Aquí estamos. Sintiéndonos culpables por no estar nunca satisfechos.

sábado, julio 01, 2006

Blup


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Había pasado de ser la más popular de la escuela a ser una persona corriente, gris y sin aires de grandeza. A pasar desapercibida. Había sido buena, haciendo siempre lo que le habían dicho, imponiéndose lo justo, yendo por el caminito fijado eligiendo tan sólo el color de las piedras que la acompañaban.
Y ahora se emborrachaba a solas en cualquier rincón de aquella casa, esperando que se le pasara la embriaguez antes de que ellos llegaran, antes de que nadie se diera cuenta. Y se alimentaba a base de cereales, ensaladas y líquidos. De alcohol, de zumos y hierbas milagrosas. Que llenaban su estómago estropeado y convulso.

Coleccionaba cientos de películas que jamás veía, y leía libros sobre incestos, grandes clásicos, y otros que no comprendía. O finjía no comprender.
Dejó de ir a la peluquería porque odiaba que le cortaran las puntas, y se hizo con una máquina de depilar para no tener que ir a ningún sitio. Se compró un piso con su novio de siempre y decidía toda la decoración, pero le dejaba a él las tareas pesadas, permitiéndole que se asara 5 horas seguidas mientras instalaban el aire acondicionado en un piso vacío y de fuego. (Mientras ella se emborrachaba a solas en su otro hogar. Mientras se masturbaba pensando en otros. Mientras veía dibujos extranjeros que la abducían durante horas...)
Trabajaba de lunes a viernes y, en apariencia, parecía todo lo sana que cualquier joven puede llegar a ser. Trabajaba, estudiaba, bailaba, sonreía...Pero su estómago convulso negaba todo y pedía que escucharan su gran verdad.
Los te quiero ya no significaban nada cuando escapaban de su boca. Como un hola o un no sé cualquiera. Mantenía la ilusión en su superficie, cuando en realidad sólo encontraba consuelo en las pocas horas de sueño. 5 horas a lo sumo. Durmiéndose por los rincones durante el resto del día.
Y contestaba a los demás sin escuchar realmente, perdida en sus ensoñaciones burbujeantes que ya de nada le servían.

Se lo habían dado todo, así que ya no valoraba nada. Ni a si misma.

jueves, junio 29, 2006

Instigar

Me fuerzo a levantarme día sí día también, intentando ser un resorte. Hay días en que lo consigo a la perfección y otros...no tanto. Pero lo voy consiguiendo, cada rutinario día. El cambio de horario no afecta a mi incomodidad, que sigue siendo la misma. O mayor.
Animal de día, mi actividad sólo aparece ante el libre albedrío, y huye al caer la noche.
Mis ojos hinchados, mis muslos pesados a causa del horrible calor (temperatura de más de 30 grados) a la que me somete este ático despiadado. Esta habitación caótica que enmaraña mi cabeza y absorbe mi libertad.

Como el pesado objeto de hierro que se hunde en el mar sin remedio, así se siente mi cuerpo ante cada paso, ante cada compromiso.

Veo a las jóvenes madres (aquello que una vez fue la mía) con sus retoños. A las abuelas sin la tersura. Y nos asemejo al material maleable que, aún sin forma, es tan bello al principio, dejando abierta la incógnita de su porvenir. Su naturaleza y las circunstancias hacen que coja poco a poco forma para, finalmente, ser del todo barro seco forjado. Barro duro como la roca pero cada vez más agrietado, incapaz de volver a moldearse ante el incesante fluir.

Veo a las jóvenes madres con sus retoños, a aquello que fue una vez la mía y a aquello que fui una vez yo. Y yo, que ya estoy más cerca de ellas que de los niños, no me hago a la idea de haber traspasado la frontera. Quizá porque nunca he dejado de sentirme niña. Quizá porque toda mi adolescencia fue pura pose, y mi juventud llegó inducida.

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jueves, junio 15, 2006

Money, it's a hit

Es la primera vez que sueño con dinero. Sin metáforas ni ambigüedades.
En mi sueño, una parte de la cantidad de dinero que veo día sí día también pasar ante mis ojos (numéricamente hablando, se entiende), iba a parar a mi cuenta corriente; y de repente no era rica, pero sí adinerada: me podía pagar las vacaciones a Grecia que he tenido que relegar a mejores tiempos, comprar los muebles más caros, pintar todo el piso en veneciano si me daba la gana y hacerme con el vestido de mi diseñador preferido para la boda de D., además de regalar a mis padres el aire acondicionado de una vez por todas (la casa de cristal no, que éso es un proyecto de mi padre en plena crisis de los 40 y en baches existenciales mejor no entro: ¿¡habráse visto persona incapaz de comprar un aire acondicionado pero que proyecte remodelar la casa a base de muros de cristal!? ja!)
Lo dicho. Que nunca antes había soñado con el dinero, pero cada vez debo estar más convencida de aquello de que no da la felicidad, pero sin duda ayuda y es tan patente mi preocupación que se refleja en mi universo onírico.

Siempre he querido dar la imagen de persona materialista precisamente porque creo que no lo soy (aunque adore las cosas bonitas (¿quién no?)). Ya que sí, soy la viva representación de aquello de: queremos siempre lo que no tenemos, siempre te atraerá tu contrario..y proverbios similares. Pero realmente ahora palpo la importancia de lo material y, más concretamente, del dinero. ¿Por qué? Pues quizá porque me he montado en un rumbo de vida en el que este bien escaso/preciado es necesario. O no. O quizá porque simplemente nos lo imponen como tal. O las dos cosas.
Y ahora doy más importancia al sinsabor del salario de mi trabajo (que hasta ahora me era más o menos indiferente) que al de los horarios (su otro gran pero, aunque por supuesto no para mí, que me niego a trabajar más horas de las estipuladas por norma), y me imagino llevando vidas mejores aunque sea gracias a un videoclub, o mejor aún, como ama de casa tipo Desperate (ya que de suerte hereditaria...poca).
Y sí, que ya sé que todo el mundo quiere ser rico, ganar la lotería (a la que nunca juego) y tal. Pero es que éso ya se ha convertido en costumbre adquirida, por lo que no tiene peso. Mientras que yo hoy..¡he soñado con mi banco y ceros multiplicándose en mi cartilla!! (que tampoco miro nunca, digamos en la pantallita mejor). ÉSO ya es grave (va más allá del querer algo por costumbre, convención social o lógica. Se convierte en deseo casi primordial et conditio sine qua non la felicidad no sería del todo completa...)

Esta noche ha habido una inflexión en mi vida. Las carencias a las que me ha llevado la vida adulta (occidental y capitalista) han hecho mella en mí y me he convertido en lo mismo que mi vecino del segundo (porque en mi bloque no hay quinto) y en la imagen que quería dar (pero que no era): una materialista, consumista (vale, esto sí lo era) con un sueño vanal: dinero, ven a mí!

martes, junio 13, 2006

Ssssh


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El tiovivo que gira y gira. 25 grados y el sol que broncea tus mejillas y aclara tu pelo.
Un verano más que se acerca contigo a horcajadas, y, lejos de tener proyectos o soñar con el cercano futuro, simplemente te dejas llevar por los acontecimientos y mantienes una calma pasmosa.
Ayudas a un amigo a afrontar una ruptura, trabajas sin dejar que la presión te lleve por delante (digan lo que digan), preparas sorpresas, bailas hasta hartarte, te reencuentras con viejos amigos; y haces nuevos... Duermes doce horas seguidas, cantas lo último de un nuevo descubrimiento musical, prestas algo, eres mala persona, comes sin remordimientos, te olvidas del dinero, vas al gimnasio sólo porque te apetece, crees que lo conseguirás todo, devoras libros buenos y malos, películas geniales y fatídicas...pasas de lo demás.

Cogerte de la mano, tu bronceada mano. Sólo eso. Y darme la bienvenida.
Sin pronunciar palabra, dejarás que fluya el tiempo. A lo tuyo. Observando desde fuera cómo nadie se emociona al escuchar tu canción preferida, la propaganda masiva de un partido con el que no compartes ideas, o la programación de una televisión hecha a medida vía emule y de una moda vivida a través de revistas y blogs.

lunes, mayo 29, 2006

Tránsito

Flujo de acontecimientos en constante equilibrio, metas que fijan horizontes sin mostrar nunca su llegada, y tú, chiquitita, sea sola o acompañada, ante la inmensidad. Inmensidad inabastable que sólo llegas a imaginar o rozar con la punta de los dedos. Tus dedos dormidos, sin vida a causa de la comodidad.Cuerpo inerte modelado, convertido en obstáculo.
Un día te levantaste siendo ya adulta y te acostaste como anciana. Aunque las canas aún no pugnen por salir, aunque el corazón sea sano y joven...la vida te hace vieja de arrugadas manos, con la lejana mirada del olvido y las esperanzas perdidas, delatándote tan sólo tu sonrisa ingenua.



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miércoles, abril 12, 2006

No faltan motivos

Y volvemos a lo mismo de siempre.
Mientras en Francia el afincado espíritu democrático hace que miles de estudiantes salgan a la calle a revindicar sus derechos. Mientras mediante la voz del pueblo se consigue el cambio. Mientras que el orgullo del juntos podemos triunfar se proclama..here, en el made in Spain, los jóvenes conformistas trabajamos por 500 euros al mes, nos hipotecamos en pisos de 50 millones, vivimos en 30m2, y callamos.
Juventudes asentadas y comodonas, despreocupadas de su entorno político (por supuesto, siempre generalizando). Los mayores dejan todo el peso en manos de los jóvenes, los jóvenes no están motivados (quizá se nos dio demasiado desde el principio y no hemos adquirido el sentido de los valores), y los maquiavelos de antes y de ahora aprovechan para sitiar cualquier parcela social. Abusos ante nuestros ojos sin denunciar. Y una burbuja alrededor, creyéndonos protegidos, intocables, y ajenos.
¿Qué hace falta para revolver los cimientos?

domingo, abril 09, 2006

Aguijón

Si todo sigue o si nada fluye. Partiendo del mismo punto una y otra vez, buscando la combinación de azares perfecta.
A medio camino entre el todo y la nada, ese punto intermedio sin clara definición. Dos pasos adelante. Uno atrás.
Si la sociedad limita o cubre la necesidad. Si socializa, o aliena. Si la felicidad existe o tan sólo es una sensación imaginaria y transitoria. Si el amor comparte su naturaleza.
Luchando contra nuestra propia lógica, creyendo alargar nuestra supervivencia, pero acortándola al intentar hacerlo.
Tejiendo sueños tras mentiras o falsas esperanzas. Creyendo en los demás a pesar de respirar desconfianza. Y desconfiando de los que nos quieren, o creen querernos.
En este punto sin determinar, en el que no se sabe si se está avanzando o retrocediendo. En el que se vive sin pensar y se aprovecha el momento. En el que los momentos visionarios desconciertan. En el que no nos reconocemos. Mi cuerpo borrado por la inactividad imaginaria.
Prejuicios, ideas y pensamientos se graban a fuego, quizá para siempre. Mentalidad cogiendo forma, cada vez más difícil de amoldar. La lucha entre los contrarios sigue vigente, pero ¿hasta cuándo?
El peso de lo real cae sobre todo lo demás y lo anula. ¿Por completo?.
Como en una creación de Miyazaki, desea soñar sin que la lógica se imponga en sus pensamientos. El esfuerzo la agota, pero nunca aprendió a perder. Aún se resiste a hacerlo.



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